El misterioso caso de los códigos QR en las tumbas de Múnich: la verdad detrás del escándalo

Un empresario de jardinería confesó haber colocado las pegatinas en tres cementerios de Múnich; los daños podrían alcanzar los 500.000 euros

Las autoridades investiga cuántos propietarios fueron consultados y si el sistema fue implementado en otros cementerios de la región. Foto: Eliécer Angarita / Mi Guía Hispania

La policía alemana investiga (21.02.25) un caso insólito que ha causado indignación en Múnich: más de 1.000 pegatinas con códigos QR fueron colocadas sin permiso en lápidas y cruces de tres cementerios de la ciudad.

Los adhesivos, de unos 5 x 3,5 centímetros, aparecieron en los cementerios de Waldfriedhof, Sendlinger Friedhof y Friedhof Solln. Al escanear el código, los visitantes podían ver el nombre del fallecido y la ubicación exacta de la tumba dentro del camposanto.

“Aún no hemos encontrado ningún patrón detrás de esto”, declaró el portavoz policial Christian Drexler a la agencia The Associated Press. “Pedimos a cualquier persona que haya visto a alguien colocando los adhesivos que contacte con la administración del cementerio”.

El autor confiesa: “Era un sistema interno de organización”

El misterio duró poco. Apenas un día después de que el caso se hiciera público, Alfred Zanker, propietario de una empresa de jardinería en la localidad de Gauting, se presentó ante la policía y admitió haber colocado las pegatinas.

En declaraciones al diario alemán Süddeutsche Zeitung, explicó que su compañía gestiona más de 1.000 tumbas y que los códigos QR eran parte de un sistema de gestión interna para facilitar la organización de citas y facturación.

“Todo tiene que hacerse de manera ordenada”, aseguró Zanker.

Sin embargo, no pudo confirmar si había obtenido el consentimiento de los familiares antes de colocar los adhesivos. De hecho, su empresa negó cualquier implicación cuando fue inspeccionada por la policía días antes de la confesión.

Según medios locales, el empresario decidió admitir su responsabilidad después de que el caso atrajera una fuerte atención mediática. “La presión se hizo demasiado grande”, declaró un portavoz policial.

Daños materiales y posibles consecuencias legales

Más allá de la controversia ética, la acción ha generado daños materiales en las lápidas. Al retirar las pegatinas, el adhesivo térmico dejó manchas y restos difíciles de limpiar, por lo que muchas piedras deberán ser desmontadas, lijadas y reinstaladas. La policía estima que el costo total de reparación podría alcanzar los 500.000 euros.

Además, la empresa de Zanker podría enfrentarse a reclamaciones civiles por parte de los propietarios de las tumbas, ya que los cementerios no habían autorizado la colocación de las pegatinas.

Las consecuencias legales dependerán de si puede demostrarse que algunos familiares dieron su consentimiento. Mientras tanto, las autoridades continúan investigando cuántos propietarios fueron consultados y si el sistema fue implementado en otros cementerios de la región.

Fuente: Infobae

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