
“Ahora no puedo, esperaré a que bajen los precios.”
“Quiero pensarlo un poco más.”
“Cuando termine esto que estoy haciendo, empiezo.”
Traducción simultánea: no voy a hacer nada.
La gente se pasa la vida esperando el momento perfecto. ¿Sabes cuándo llega? Nunca. Mientras tanto, los precios suben, los bancos te dan menos financiación y la jubilación se acerca.
¿Te has fijado en lo que tienen en común las personas que llevan toda la vida diciendo que “algún día invertirán”? Que nunca invierten. El dinero se les va en otras cosas y después culpan a la economía.
La diferencia entre los que actúan y los que ponen excusas es que unos tienen propiedades y los otros tienen explicaciones.
Si tú estás harto de escuchar tus propias excusas, haz algo diferente. No es cuestión de suerte, es cuestión de decisión.